No te victimices
mientras me pateaban la cabeza
justo
cuando estaba
tirada
en el piso
Como larvas en el barro
de llorar hasta el amanecer
de la mentira porque sí
y lo dejan perforado
un vivir el día a día
No te victimices
mientras me pateaban la cabeza
justo
cuando estaba
tirada
en el piso
Como larvas en el barro
de llorar hasta el amanecer
de la mentira porque sí
y lo dejan perforado
un vivir el día a día
El frio
estilete gélido
atraviesa la
espalda del soldado
Cascadas de
sangre caen en un charco glacial
Borceguíes negros
resbalan
trinchera abajo
La guerra
una herida
en carne muerta
fragor
absurdo
No rezongues algas silvestres
en el desierto
Pétalos olvidados
entre las páginas
de un libro
No habites
bosques incendiados
ni jardines sin mates de domingo
Camina por selvas tropicales
Huye de los invernaderos
Duermo con
un hombre prohibido
Y su mujer
al lado
La cama es
grande para los tres
El me
abraza
Mi cara
contra su cuello
respira Farenheit
Giro la
cabeza en un intento de tomar aire
El placer
deviene hartazgo de perfume
Ella duerme
Envidio su
respirar tranquilo
Su libertad
de movimiento
Su pelo
largo y lacio
Sus ojos
enormes
azules
entregados al
sueño
Su pecho
sube y baja en calma
suave cadencia
inconsciente
Una noche
de grillos y estrellas nos observa asombrada
Quisiera
dormirme de una vez
pero estoy
presa
Quisiera
escapar
Quisiste
arrastrarme a la tormenta
a tus
huracanes internos
Te divierte
devastar territorios
dejarlos
inundados
perdidos
desolados
De a poco
tu
narrativa desquiciada
cada vez
más lejos
Agradezco la
distancia
que supe
construir
Refugio que
habito
día a día