Cansada
de tanto
vaivén emocional
anhelo
caminar
por
territorios más amables
Hastiada de
explicar
y explicar
por qué no
quiero estar
donde no
quiero estar
me amparo
en la paz
que da el silencio
que también
es respuesta
Cansada
de tanto
vaivén emocional
anhelo
caminar
por
territorios más amables
Hastiada de
explicar
y explicar
por qué no
quiero estar
donde no
quiero estar
me amparo
en la paz
que da el silencio
que también
es respuesta
Percibo el sonido del agua
que va del
termo al mate
sube por la
bombilla
baja por la
garganta
y me llena
de tibieza el estómago
El ruidito
al final
sorber
fuerte
Y vuelta a
cebar
Siento mi
propia respiración
el pecho
subiendo y bajando en calma
Contemplo
el silencio
de la siesta
Otra vez
nos atrapa nuestra oscuridad
Cuesta mantener
el equilibrio
El arroyo
sereno
por el que
chapoteábamos y reíamos
devino en terreno pantanoso
Y nos
hundimos
Ver pasar
los días
en el
disfrute que da la tranquilidad
en reconocerte nuevamente
Poder reir
y reir
hasta caer
al suelo
en
estertores
en alegría
en gozo
También
llorar muchas veces
y construir
un puente indestructible
desde el
dolor
a la fascinante aventura de estar viva
A veces
es buena la
tormenta
El agua
limpia
Es liberador
chapotear
Saltar de
un charco a otro
hasta perder
el aliento
Soltar la
energía
Salir a la
vida con ganas
A veces
Cuando el
calor agobia
la lluvia
es necesaria
La gente
festeja el revivir de las plantas
y la
esperanza
A veces
no todo es
tan oscuro
ni hay
grises
En el cielo
aparece un
arco iris gracias a la lluvia
Te ofrece
sus colores
Sonreís
Seguís tu
camino
descalza
sobre el
pasto húmedo
que te
acaricia la planta de los pies
se te mete
entre los dedos