Liberar al cuerpo de sus cadenas
Sacudirse la angustia
No dejar el dolor estancado en el pecho
Abrir la garganta al grito que viene
de lo más profundo
Liberar al cuerpo de sus cadenas
Sacudirse la angustia
No dejar el dolor estancado en el pecho
Abrir la garganta al grito que viene
de lo más profundo
En esta atmósfera gris
mis fantasmas bailan una polka
Me envuelven
en un abrazo blanco
Me obligan
a seguirles
el ritmo
Los saco a patadas de mi cuerpo
Un “no” poderoso y profundo
sale de mi garganta
Ellos siguen bailando
como si nada
mientras me voy alejando
Les digo adiós y sigo mi camino
Me recuesto en un bello sol anaranjado
que me abriga
me aquieta
me serena
Dardos envenenados me arroja
una boca traicionera
que alguna vez fingió dulzura
¿Soy culpable de no querer más heridas?
Frente a mi recuperada calma
un camino me invita
me seduce
Las personas se superan
el daño
tarda un poco más
Soy un barco a la deriva
Pedazos desvelados de vela
esparcidos en el viento
Casco resiliente
que disfruta del mar
Volver
Donde te esperan con la sonrisa abierta
donde te desmarchitan la frente
te la llenan de besos
te acarician la tristeza
y te secan las lágrimas
Hay abrazos que provocan el futuro
espacios agradables por donde caminar
Abrazos
que refrescan la mañana
y alivian las heridas
Arman con paciencia amorosa
la piezas de un rompecabezas inconcluso
las acomodan con suavidad
lento
tan lento que volvés a ver la trama
del dibujo completo
Abrazos que son puentes
que te invitan
a cruzar
Falsas
palomas de la paz
salen
eyectadas en todas direcciones
por mi amor
propio recuperado
Se
estrellan
contra las
paredes
contra la
realidad
Son una
gigante nube gris que explota
en busca de
nuevos huéspedes
a quienes
atormentar
Dicen que
quieren tu felicidad
pero no
respetan tu silencio
desprecian
tu camino
Mi bienestar
elige palomas verdaderas
Honestas
Las aloja
las
acaricia
hasta que
se duermen una siesta
tranquilas
en mi
abdomen