Me seduce
la paz
del cementerio
El olor del pasto abruma los sentidos
Desespero por dormir
una siesta
en una catacumba perfumada
Mi mente navega
mar de olas mansas
juega con la espuma
se engolosina de burbujas
Disfruta el iodo que la bordea con su rojez cobriza
y termina
de curar
sus heridas
Sale a tomar sol
en la playa
Se me eriza la espalda
como a los perros cuando se sienten
atacados
Parálisis
dolor
mochila pesada
que no me puedo sacar
Quiero salir a dentelladas
arrancar vísceras donde no hay corazón
Elijo
correr sobre el pasto húmedo
tirarme cara al sol
que mi cuerpo se acomode
y se me ría la piel
Hoy me desperté con anhelo
de mar
Dos facturas librito
café con leche
más leche
que café
Una caminata hasta el muelle
bajo el sol que asoma en la mañana
El olor a salitre
nos envuelve
en un sopor de bienestar
Una gaviota grita a lo lejos
El agua
nos moja
los pies